Varias empresas hoteleras dejan de operar en Cuba ante la presión de EE.UU.

2026-06-03 09:58:42 - MUNDO


Para operar en Cuba, toda empresa extranjera tiene que pasar por Gaesa, un conglomerado empresarial vinculado a las fuerzas armadas. Creado en los 90 tras la caída de la Unión Soviética, tiene una particularidad: no rendir cuentas, según explica a RFI el politólogo Oscar Grandio.

"A pesar de ser estatal, las cuentas de Gaesa siempre han estado exentas de auditoría por parte de la Contraloría General de la República. Es un blindaje político que permite que los ingresos de este conglomerado todopoderoso no sean redistribuidos a través del presupuesto del Estado —y aquí está el problema—, sino retenidos bajo un control privado de una familia y del Ejército", detalla.

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En ese sentido, añade que el presupuesto formal y el Estado cubano es simplemente un "cascarón vacío".

Gaesa fue sancionada en mayo por la administración Trump, lo que hace correr riesgos a las empresas extranjeras instaladas en la isla. Para Grandio, estas sanciones exponen la profunda influencia de Gaesa en casi todos los sectores de la economía cubana y suponen una presión importante para las compañías privadas, ya que convierten cualquier vínculo con Cuba en una "posible responsabilidad".

"Esto crea lo que yo llamo un riesgo de contaminación para cualquier empresa extranjera que opere en Cuba. Estas sanciones amenazan con afectar el modelo de negocio no solamente de Gaesa, sino de cualquier empresa que trabaje con este conglomerado, que repito son todas las empresas que trabajan con Cuba ahora"

- Oscar Grandio Moráguez, politólogo cubano

A su juicio, estas normativas tendrán un efecto catastrófico que "ya se está viendo", con una retirada masiva de firmas. El autor del libro “Mejor no me callo: Notas ante una transición en Cuba” indicó que primero se retiró la minera canadiense Sherritt y luego las navieras anunciaron la suspensión de operaciones con la isla caribeña porque sus partners son precisamente empresas de Gaesa.

Poniendo al conglomerado económico-militar como el principal objetivo de las sanciones, Washington espera poner de rodillas al sistema cubano, sostiene el especialista.

"El gobierno norteamericano se da cuenta de que, efectivamente, el control de la economía cubana es de Gaesa, no es el Estado cubano como tal", subraya.

Según el politólogo cubano, esto implica también la reducción de la entrada de divisas por la caída de la producción de níquel y cobalto que están bajo control de Gaesa, tras la salida de la canadiense Sherritt. En la misma línea, añade, que el sector de importación de petróleo está en manos del conglomerado.

"Hay un efecto disuasorio con estas sanciones, que va a alejar a los pocos inversores extranjeros que aúb operan en la isla. Entonces, si tú sancionas a Gaesa y a los empresarios extranjeros que operan con ella, que son prácticamente todos los que trabajan con Cuba, evidentemente el colapso va a ser mayúsculo", concluye.

Fuente: rfi.fr