Rosa María Payá: "El futuro de Cuba está en Cuba, y el cambio se hace en Cuba"

2026-06-01 11:10:42 - MUNDO


Madrid, 1 jun (EFE).- La opositora Rosa María Payá (Cuba decide) valoró este lunes la presión internacional, como la de EE.UU., para conseguir la transformación democrática, pero advirtió que "el futuro de Cuba está en Cuba, y el cambio se hace en Cuba".

"Es un momento crucial para la historia de Cuba, que requiere también de la articulación de las fuerzas democráticas cubanas, que es un concepto muy amplio", tanto dentro como fuera de la isla, resaltó desde Madrid la opositora cubana.

"O nos organizamos y proveemos una alternativa democrática al pueblo cubano, o nos pasa por arriba la historia", auguró durante el Tercer Foro Diario de Cuba 2026: Para la Cuba de mañana.

Eso requiere también de una apertura a los cubanos que, aunque no pertenezcan a la sociedad civil organizada, puedan contribuir a un momento de transición, agregó en conversación con la periodista Gina Monaner.

Los padres de ambas, Oswaldo Payá y Carlos Alberto Montaner, fueron amigos y "lucharon mucho por este cambio que no van a ver", recordó Montaner, pues ambos fallecieron ya.

Son "tantos y tantos cubanos" que han estado construyendo el futuro de Cuba, incidió Payá, que han estado pensando Cuba durante decenios y cuyo legado y trabajo específico se recoge en el Acuerdo de Liberación, una "hoja de ruta para el cambio en Cuba" ratificado estos días en Madrid.

Lo describió como un proceso totalmente abierto (con comisiones de trabajo), un documento vivo. "Necesitamos un plan mínimo para estar todo lo preparados que podamos estar en el momento en que poder se fracture en Cuba. Pero tan importante como eso es tener a las personas listas para involucrarse en ese proceso", según Payá.

Habló de un crecimiento exponencial de protestas en las calles desde 2021: "Es evidente, inequívoco, innegable el deseo de cambio y el reclamo del pueblo cubano, que está atravesando una catástrofe humanitaria, niveles represivos altísimos en este momento y que, a pesar de eso, arriesga sus cuerpos por el cambio, porque es existencial".

Aliados internacionales y alternativa democrática cubana

Por primera vez en la historia del comunismo, hay un Gobierno extranjero, el de los Estados Unidos, que ha estado dispuesto a "ejercer una presión concreta y efectiva sobre los criminales que están en el poder en Cuba", algo que estos "temen profundamente", señaló Payá.

"Venga de Estados Unidos o no, la presión internacional es esencial para un cambio político en nuestro país", dedujo.

Aseguró que el diálogo de la oposición con la administración norteamericana es "muy franco, sistemático", y demandó niveles de coordinación: "Necesitamos aliados en esta lucha, eso es innegable, es nuestra realidad, es nuestra realidad histórica".

"Lo que hemos visto de parte de la administración (estadounidense) -consideró- es consistente, en una mayoría de las acciones, con lo que hemos pedido, es consistente con lo que es lógico para presionar" a los gobernantes cubanos.

Y además, es fundamental "la alternativa democrática", enfatizó, tratando de "articular las diferentes fuerzas democráticas cubanas", como con el acuerdo citado.

Consideró prioritarias medidas que "no cuestan dinero y pueden hacerse en 24 horas": la liberación de todos los "presos políticos" y las garantías de los derechos fundamentales.

"La familia Castro -precisó-, el grupo de generales, que lleva 67 años ahí, no puede estar en el poder para que este proceso comience; y por supuesto, va acompañado y seguido de un proceso de estabilización y reconstrucción que tiene que encargarse de cada área de la vida nacional".

Son también necesarios una respuesta a la emergencia humanitaria y un cambio del orden constitucional para unas elecciones libres, recalcó.

Entre otros ponentes, Edel González Jiménez (Diario de Cuba) aseguró que el país tiene personas, voluntad e ideas para construir su propio futuro.

Según Rubén Chababo (Universidad Nacional de Rosario, Argentina), llevará tiempo formar las bases de la sociedad futura y sacudirse la influencia del castrismo, porque "ninguna dictadura concluye cuando el régimen cae".

Johanna Cilano Peláez, de Amnistía Internacional, instó a que "las víctimas y los derechos humanos estén en la centralidad" de cualquier diálogo para el cambio político.

A su vez, Armando Chaguaceda Noriega (Gobierno y Análisis Político), aseguró que, sin el fin del castrismo, "no es posible detener al deterioro democrático de Cuba y de América Latina", y denunció el "vínculo notable y bidereccional" de México con La Habana y la "cooperación" de la izquierda española.

(c) Agencia EFE

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